Si uno ama a otra persona lo tiene que amar con sus defectos y sus virtudes,
sus aciertos y sus errores...
Nicolas Elias.-
Tengo por bien sufrido lo sufrido, tengo por bien llorado lo llorado, porque después de todo he comprobado, que no se goza bien de lo gozado, sino después de haberlo padecido. porque después de todo he comprendido, que lo que el árbol tiene de florido, vive de lo que tiene sepultado. Bernárdez-



Relato de un domingo frente al espejo
Orienté sus palabras como señales,
Llamé a mi inconsciente, a sus memorias,
motivos y pretextos.
Bailé con sus dolores de incercias en silencio,
recité promesas de corazones muertos.
Me vi en el espejo,
y mi reflejo cansado y arrepentido, vomitó suspiros que soñó ya lejos,
bosquejos de prisiones vacías,
perfumes de despedidas
y fantasmas prisioneros.
Mintieron resplandores de mi historia
cuando vieron ilusiones rotas,
y arremetió feroz mi mirada sobre mi cuerpo
cuando oí susurros de un incierto pasado
que por triste y mentirosamente olvidado
renació, ensangrentándome, de sus raíces.
Amaneció ciego, roto en mil pedazos,
quiso encontrar aquellas penas, guardadas anteriormente,
en sueños de mi indiferencia,
y buscó una caída libre hacia mis miedos,
emblemas de presencias vivas en mis confusiones.
Arrepentida, miré el presente,
fingí perderme entre la paz que la tarde me trajo,
y dibujé un llamado a la seguridad,
anhelando aprender de los escombros.
Pero ya estaba muriendo el ocaso temprano
y pensé que éste huía, joven y arrepentido,
tal vez por abrir la oscura puerta que escondía detrás
las ilusiones que perdí,
que fueron pequeñas gotas de luz,
como estrellas de fría noche iluminando un desierto.
Su tez tan lisa buscando un final a lo que iba a ser,
anticipando su victoria frente a mi debilidad,
y mi corazón tuerto, que nunca fue libre frente a su presencia
buscó una huida que no apareció
entre los roces de aquel final.
Y lo que fueron palabras se convirtieron en heridas y huellas
que siempre busco dentro mío,
ahora que sé que sólo tomé el humo de ese contexto que quise odiar.
Vuelvo a observar mi reflejo,
-ya tan distante, ya fuera de mí-,
como una foto que cambió por el tiempo,
difusa por una neblina que confunde,
que trae consigo recuerdos que fluyen en mí,
y que no quieren caer en el olvido jamás.
cp.-



Como aquel día de verano en que te fui a buscar. Tenías el pelo recién cortado, un aroma a menta y ya no caminabas sobre tus rodillas, pues te habías decidido a enfrentarte a él solo, venciendo esos monstruos que añoraban poseer las riendas de tu destino. Sabías qué era exactamente lo que ibas a decir, te sentías tan seguro, transformado por esas nuevas manías que adaptaste durante el tiempo que estuve ausente, de tomar café al leer el diario, salir a caminar por las noches y usar remeras abotonadas y por esas inciertas costumbres tuyas que tenías, de dejarte llevar por lo que sentías en el momento, sin importar las circunstancias. Ésa era mi favorita, un don que me enseñaste a utilizar, y que me ayudó a confiar en mí misma, a creer en lo que pensaba y a tomar las más difíciles decisiones sin mirar al costado. Sin embargo, tu rostro gris de hoy no es el mismo que miré en aquellos años, no es lo que yo esperaba encontrar en vos. Tenerte a mi lado patiando motivos que justifiquen tus actos desesperados de encajar en ese círculo, que sabemos muy bien los dos que no es tu lugar. Y no te gusta, no, para nada, pero no ves otra salida y tus ojos están nublados, tu mirada ausente y tu alma se apagó. Dejame ser tu guía, que te lleve de la mano recordando los caminos que me enseñaste a transitar, dejame ser tu voz, y con el viento los dos, entre nubes escapar.
c.p
Vientos Bohemios.-

Ves a los viejos? Duermen en recuerdos de tiempos pasados, que dicen, fueron mejores. Son lágrimas cayendo en el frío suelo, mojando sus rostros agrietados con bosquejos de emociones...Fueron besos dados, cachetadas recibidas, sueños no alcanzados. Es la esperanza de que al terminar el día, el amanecer arrase, y limpie sus corazones. Llevan con ellos miles de canciones, tangos grises, coloridos camdombes. Es un lagrimón que me llueve de la mirada, cuando te siento lejos,allá en el olvido, en tu nostalgia...
c.p
